HABLANDO EN SILENCIO
Dejame aun con mi silencio hablarte,
para decirte cosas muy profundas;
te suplico, por Dios, que no confundas,
cuanto te quiero, con cuanto puedo amarte.
Es que este anhelo tremendo de adorarte,
crece a diario, silente... porque infundas
ese elixir, que en tu interior abunda,
provocandome estas ganas de besarte.
Siempre que exista esa mirada amable,
que me trasmita lo que llevas dentro,
saldre corriendo a recibir tu encuentro
y asi fundirme en tu calor afable.
Por esoruego, amor! deja que hable
con el mudo lenguaje de mi centro.
autor:Aldo Arcerito
